lunes, 15 de enero de 2018

EL CABALLERO DE LA CARRETA


El otro día leímos en clase un fragmento de El caballero de la carreta de Chrétien de Troyes.

EL AUTOR:
Chrétien de Troyes fue un escritor francés, a menudo considerado como el creador de la novela moderna, que desarrolló su actividad literaria entre 1164 y 1190, bajo el patrocinio de María de Champaña y de Felipe de Alsacia, conde de Flandes.

Chrétien encontraría la fuente de su inspiración innovadora en los «cuentos de aventura» bretones, que todavía pervivían entre los bardos de Bretaña. Sus novelas, escritas en verso octosílabo, narran una serie de aventuras y hazañas caballerescas, aunque la estudiada trabazón de los elementos simbólicos, la oposición de personajes arquetípicos y el planteamiento de las situaciones las convierte en auténticas novelas de tesis.

LA OBRA:
Lanzarote o el caballero de la carreta, presenta similitudes con la leyenda de Tristán, y fue concluido por Godefroi de Lagny. Se suele considerar que Chrétien escribió la obra por encargo de María de Champaña, cuya corte era un centro difusor de los valores del amor cortés, y que le habría impuesto el tema y el tono del relato. Lanzarote, transportado por el amor ciego y trágico que siente por Ginebra, trata de rescatarla de su secuestrador, Meleagante. Reivindicación del amor trágico frente a los valores del matrimonio y la caballería, es posible que Chrétien dejara la obra inconclusa por estar en desacuerdo con estas ideas, tan opuestas a las que había defendido en el Erec.

El caballero de la carreta pertenece al género de novela caballeresca, perteneciente a la literatura medieval; y en ella el autor muestra las relaciones sociales entre hombres y mujeres de forma novedosa. Dicha novedad es tan importante por el servicio (los pobres servían a los ricos) el cual era fundamental en esas relaciones.

Existían dos formas diferentes de servicio: la Esclavitud, establecida de manera obligatoria, basada en la pertenencia del pobre al rico, en ella los hombres no tenían derecho a tener mujeres ni hijos; y la Servidumbre, en la que el pobre sirve al rico, pero manteniendo sus derecho propio a abandonar y en la que los hombres si podían tener mujeres e hijos.

En cuanto a la relación por géneros, las mujeres estaban al servicio de los hombres, aunque las ricas podían tener sirvientes del género masculino. En el caso de las familias pobres, las mujeres también servían a sus maridos, pero no tenían sirvientes.
Además en el plano biológico, los hombres siempre demuestran a las mujeres su fuerza y cualidades, para ser elegidos, mientras que ellas buscan un individuo que pueda protegerlas.

Volviendo a la obra, en ella podemos observar como el autor da un giro radical a los valores de la época, poniendo a la mujer (Leonor de Aquitania(reina))  superior al hombre (Lanzarote), haciendo que esta pruebe la lealtad y amor del caballero, y demostrando así el error en cuanto al concepto primitivo de fuerza y debilidad que tenemos acerca de los hombres y las mujeres, y su desacuerdo con la sociedad de la época.





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